El Hotel Marriott de Bogotá fue escenario de Digital EDX 2026, la conferencia de educación digital de Uniminuto Virtual que, durante el 17 de septiembre, reunió a académicos, investigadores, líderes del sector educativo y representantes de organizaciones tecnológicas para conversar sobre los cambios que están transformando la manera de enseñar, aprender y relacionarse con el conocimiento.
La jornada exploró tres grandes perspectivas: innovación educativa, tecnología y futuro, y humanismo digital, a través de conferencias, paneles y espacios de intercambio. El encuentro comenzó con el panel “Cambiando la experiencia de aprendizaje: reinventando la Educación Digital”, que reunió diferentes voces del sector para analizar los nuevos escenarios de la educación y los desafíos que enfrentan las instituciones ante la transformación tecnológica.
Uno de los participantes fue el Dr. Vladimir Ballesteros, Vicerrector Académico y Financiero de la Fundación Universitaria Los Libertadores, quien llevó a la conversación una reflexión sobre el lugar que debe ocupar la tecnología dentro de los procesos educativos. Para el experto, incorporar plataformas, sistemas o herramientas digitales no puede convertirse en el objetivo principal, pues lo fundamental es mantener el aprendizaje y la transformación social como propósito de la educación.
Durante su intervención, Ballesteros explicó que en Los Libertadores existe una premisa que orienta las decisiones académicas: aprender. Un principio que, según señaló, debe involucrar a todos los integrantes de la comunidad universitaria, desde estudiantes y profesores hasta directivos. Bajo esta perspectiva, la discusión sobre educación digital no debería reducirse a determinar qué herramienta tecnológica utilizar, sino a comprender cómo puede contribuir a generar verdaderos procesos de aprendizaje.
“Nos concentramos en los artefactos y dejamos de vista lo más importante, que es aprender”
El vicerrector cuestionó la tendencia a limitar la transformación digital a los dispositivos y las plataformas. A partir de una investigación sobre la incorporación tecnológica en territorios rurales, explicó que entregar una herramienta no garantiza un cambio por sí mismo; lo determinante es el uso que las comunidades le dan y el impacto en sus procesos sociales. “Nos concentramos en los artefactos y dejamos de vista lo más importante, que es aprender”, señaló El Vicerrector, invitando a recuperar la relación entre tecnología y transformación social, donde lo digital es un medio y no el centro.
Esta perspectiva se conectó con otra de sus ideas centrales: la diferencia entre saber y conocer. Para Ballesteros, la universidad no debe limitarse a entregar información, sino propiciar que el estudiante lea, reflexione, experimente, tome decisiones y construya conocimiento. En ese sentido, aunque la tecnología amplía el acceso y las posibilidades de aprendizaje, el propósito de la educación continúa siendo profundamente humano.
Con su participación, Los Libertadores se sumó a este debate global desde una perspectiva que pone el aprendizaje en el centro. Así, la institución reafirmó que la innovación tecnológica adquiere su verdadero sentido cuando contribuye a transformar las experiencias educativas y a generar un impacto real en la sociedad.
Periodista: Felipe Torres Vargas
Fotografías: Kewin Pérez




