
Una apuesta innovadora que combina tecnología, pedagogía y juego está transformando la forma en que niños y niñas se acercan al conocimiento en Colombia y proyecta su impacto más allá de las fronteras.
En un contexto donde la educación exige nuevas formas de aprendizaje, el Semillero de Innovación en Tecnologías Autónomas y Renovables (SITAR) de la Fundación Universitaria Los Libertadores está marcando la diferencia. Su más reciente avance: el fortalecimiento del robot educativo ONE, una herramienta diseñada para introducir a los más pequeños en el mundo STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) a través de la exploración y el juego.
Este desarrollo, realizado en articulación con ONE Education, no solo representa un avance tecnológico, sino también una apuesta pedagógica que responde a las necesidades reales de la educación inicial, integrando innovación, creatividad y aprendizaje significativo desde edades tempranas.
¿Cómo está evolucionando el robot ONE para mejorar el aprendizaje infantil?
El proyecto ha dado un paso clave con la actualización tecnológica del robot, especialmente en el rediseño de su placa de circuito impreso (PCB). Esta mejora optimiza la conexión entre sensores, actuadores y módulos de control, lo que se traduce en un sistema más estable, seguro y eficiente.
Además de reducir el cableado externo, un factor clave cuando se trabaja con niños pequeños, este avance permite una experiencia más confiable en entornos educativos. El resultado es una herramienta robusta que facilita la interacción y potencia el aprendizaje sin riesgos, alineándose con estándares de calidad y seguridad en la educación infantil.
¿Qué habilidades desarrollan los niños al interactuar con este tipo de tecnología?
Los resultados de las pruebas piloto son contundentes: el uso del robot ONE despierta el interés por la tecnología desde edades tempranas y fortalece habilidades fundamentales para el desarrollo cognitivo.
Entre ellas se destacan la secuenciación, el razonamiento espacial, la comprensión de relaciones causa-efecto y la resolución de problemas. Pero su impacto va más allá: el robot se convierte en un recurso transversal que conecta áreas como el arte, las matemáticas y las ciencias, demostrando que aprender puede ser una experiencia integral, dinámica y divertida.
¿Por qué este modelo educativo está llamando la atención en América Latina?
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su proyección internacional. La combinación del robot ONE con una metodología pedagógica basada en narrativa, juego simbólico y programación tangible ha logrado adaptarse a distintos contextos educativos.
Experiencias en países como Perú y Chile han evidenciado su capacidad de impacto, consolidándolo como un referente emergente en robótica educativa para la primera infancia en la región. Esta expansión no solo valida la pertinencia del modelo, sino que posiciona a la Fundación Universitaria Los Libertadores como una institución con visión estratégica, capaz de generar soluciones educativas innovadoras con alcance global.
Periodista: Felipe Torres Vargas



